Thursday, March 31, 2005

Tailandia

Admirar los monumentos budistas de Sukhotai ("la paleta de la felicidad"). La primera capital de Siam está entre los yacimientos arqueológicos de Tailandia, uno del el más notable (XIIIe-XVe siglo). Surgiendo de las malezas y cocoteros, los vestigios de la antigua ciudad logran una rara armonía. A ver: stupas, zanjas, defensas, altares, templos y estatuas gigantes. - Probar a las sutilezas de la gastronomía tailandesa en Bangkok. Considerada para sus especialidades condimentadas - a base de citronela, coria, jenjibre, curry, azafrán, la cocina tailandesa es una de la refinada del mundo. ¡Con la francesa por supuesto! Explorar los fondos marinos del mar de Andamán. En Phuket, frecuentada demasiado, se preferirá la isla de Koh Fi Fi, algo menos turístico. Sus aguas límpidas disimulan bonitos corales y una vida submarina abundante. La isla sirvió de marco al rodaje de la película The Beach, inspirada en el libro épo de Alex Garland. - Pasearse a bicicleta en Chiang Maï. El gran encanto de la "Rosa del Norte" tiene a la profusión de sus templos, anidados en el verdor. Los habitantes son de una amabilidad nonchal, y el clima agradablemente fresco todo el año. - Descubrir el Triángulo de oro a pie, en raft, en barco o a moto. A los encierros de Laos, Tailandia y Birmania, el Triángulo de oro se asocia tristemente a las plantaciones de amapola y al tráfico del opio. Es también una región espléndida, donde viven de numerosas minorías étnicas. - Hacer la fiesta en el golfo de Siam. El archipiélago de Samui es el teatro de full-moon endiablées partes, atrayendo los DJ y ravers del mundo entero. Altolugar de las festividades: las gamas de Hat-Rin, sobre la isla de Pha-Ngan... Ver fotografías